
Te tuve frente a mí y no fui capaz de decirte
que eres tu mi más anhelado sueño.
Pensé que con mirarme, leerías en mis ojos
todo lo que tengo para ti
y el amor que se agiganta.
Pero no los leíste,
tus códigos ayer eran otros,
ausentes, presente tú sí,
pero tus interpretaciones lejanas.
Ahora, no sé si seguirlo intentando contigo,
yo no entiendo por qué no me quieres leer.
No soy un idioma de otro continente,
soy tu misma lengua,tu mismo dialecto,
si has penetrado tanto de ti en mí
y logramos conjugarnos en todos los tiempos verbales.
Créeme... te he realizado traducciones,
pero no determinas hacerlo conmigo.
Solo falta eso, que por un momento me traduzcas
y puedas encontrar en esta lectura
un espacio sin fin,una lectura que atrapa,
una lectura posible,....