domingo, 4 de noviembre de 2007

MI CUERPO


"Nadie sabe lo q un cuerpo puede". BARUCH SPINOZA


Yo no sabía que mi cuerpo

era MUJER viva.

Yo no sabía que mi cuerpo

tenía senderos para galopar

llanuras, mesetas y cumbres

de variadas estaciones.


Qu emi cuerpo tenía dedos

heraldos de mensajes

para engrandecer mi valía,

para des-cubrir en el otro

el abrazo y la caricia

de una apuesta distinta.


Que mi cuerpo tenía montañas,

cuevas, lagos, océanos,

un Amazonas verde en pleno día,

una playa en calma o tempestad al amanecer,

un bosque tupido de sensaciones

un cielo azul

para volar desde dentro.


Que mi cuerpo tenía ojos

profundidad de anhelos,

de miradas inconclusas,

encuentros con grandezas

que otro proyecta,

ojos de manos que no aprietan,

que sostienen para seguir andando.


Que mi cuerpo puede

salir del espejo

con ímpetu de espíritu

para danzar en el aire

en el fuego sin frío, ni temor,

para escribir desde la piel

el cuerpo de mujer,

distinto, único, mi cuerpo humano,

mi cuerpo hermoso, mi cuerpo mujer.


Que mi cuerpo tenía

dos magníficas alas azules,

que tras cada herida

se agigantan y colorean

en auzl de cielo,

azul mar Caribe y Mediterráneo,

con plumas suaves para

dar vuelos potentes, altos

vuelos nutridos de amor.


Que mi cuerpo tenía

entradas y salidas,

laberintos de risa y encanto

puertas cumbres para

explorar universos nuevos,

expedicionar viajes asombrosos

navegar éxtasis de mar ardiente

y de playa calma.


Que mi cuerpo tenía frutas

en la cúspide del árbol

duraznos exquisitos con jugo suave,

manzanas verde azul,

ciruela roja con profundidad de saboreo,

granadillas dulce tacto,

unas y otras agigantando

la humedad verano.


Yo no sabía que mi cuerpo era VIDA,

que mi cuerpo ahora se escribe MUJER

Marea

Unica

Júbilo

Eufórico

Radiante

por ser quien SOY. MUJER