
"Nadie sabe lo q un cuerpo puede". BARUCH SPINOZA
Yo no sabía que mi cuerpo
era MUJER viva.
Yo no sabía que mi cuerpo
tenía senderos para galopar
llanuras, mesetas y cumbres
de variadas estaciones.
Qu emi cuerpo tenía dedos
heraldos de mensajes
para engrandecer mi valía,
para des-cubrir en el otro
el abrazo y la caricia
de una apuesta distinta.
Que mi cuerpo tenía montañas,
cuevas, lagos, océanos,
un Amazonas verde en pleno día,
una playa en calma o tempestad al amanecer,
un bosque tupido de sensaciones
un cielo azul
para volar desde dentro.
Que mi cuerpo tenía ojos
profundidad de anhelos,
de miradas inconclusas,
encuentros con grandezas
que otro proyecta,
ojos de manos que no aprietan,
que sostienen para seguir andando.
Que mi cuerpo puede
salir del espejo
con ímpetu de espíritu
para danzar en el aire
en el fuego sin frío, ni temor,
para escribir desde la piel
el cuerpo de mujer,
distinto, único, mi cuerpo humano,
mi cuerpo hermoso, mi cuerpo mujer.
Que mi cuerpo tenía
dos magníficas alas azules,
que tras cada herida
se agigantan y colorean
en auzl de cielo,
azul mar Caribe y Mediterráneo,
con plumas suaves para
dar vuelos potentes, altos
vuelos nutridos de amor.
Que mi cuerpo tenía
entradas y salidas,
laberintos de risa y encanto
puertas cumbres para
explorar universos nuevos,
expedicionar viajes asombrosos
navegar éxtasis de mar ardiente
y de playa calma.
Que mi cuerpo tenía frutas
en la cúspide del árbol
duraznos exquisitos con jugo suave,
manzanas verde azul,
ciruela roja con profundidad de saboreo,
granadillas dulce tacto,
unas y otras agigantando
la humedad verano.
Yo no sabía que mi cuerpo era VIDA,
que mi cuerpo ahora se escribe MUJER
Marea
Unica
Júbilo
Eufórico
Radiante
por ser quien SOY. MUJER