miércoles, 26 de marzo de 2008

BESOS DE HADAS Y PRINCIPES


Un suave susurro de café

cobijó nuestro encuentro

los granos de café

brotaban como fuente de verano.


Allí tus ojos cielo se hicieron

una eternidad anhelada,

entonces tus manos

se levantaron danzarinas

y se perdieron en mis negros cabellos.


Tus manos tanc erca,

tu piel tomando la mia

como el jinete galopando el horizonte

y rozaste mis mejillas

con tus ojos profundos

encortinados de ternura.


Y ocurrió el eclipse

por fin tus labios en los mios

el vuelo azul esperado

para perderme como tu en mi

en ese beso que ahora es nuestro

que ahora mengua con el sol

para abrazarnos cada nuevo día...